| |
¿Cómo es posible hablar de fundamentalismo democrático cuando parecen términos tan contradictorios entre sí? El fundamentalismo es de origen religioso, preconiza la interpretación literal de los textos sagrados y su estricto cumplimiento. Pero, por extensión, podemos aplicar el mismo calificativo a aquellas corrientes que pretenden aplicar de manera ortodoxa la doctrina de un partido político, y aun ejercer del mismo modo la acción pública. La democracia tiene sobre todo que ver con el triunfo de la razón y del positivismo científico pero, en nuestros dias, se aparta con peligrosa insistencia de los senderos de la duda para revestirse de certezas acada vez más resonantes: mercado, globalización, competencia.
En este libro, Juan Luis Cebrián llama la atención sobre las tendencias totalizadoras, absolutistas y demagógicas de gran parte de los poderes que operan hoy en el mundo, y pone sobre aviso acerca de la mistificación de la democracia, de su conversión en cuerpo ideológico cerrado y de su malversación, a fin de proteger los intereses y las manías de las clases dominantes. Aunque éste puede ser un mal universal, se ha hecho notar con especial virulencia en España durante los últimos años de gobierno de la derecha y en casi todos los nuevos regímenes democráticos de América latina. Sobre las consecuencias perversas para nuestra convivencia, repleta de renuncias y decepciones frente a las esperanzas alumbradas después de la desaparición de las dictaduras, trata también este apasionante ensayo. |