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  Dostoievski en Manhattan
   
  Autor: André Glucksmann
     
 
Una hora fue suficiente para cambiar el mundo. La destrucción de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 no nos llevó al fin de la historia ni al choque de distintas civilizaciones, sino que marcó el inicio de la era del nihilismo mundial.

Escondido tras coartadas religiosas o ideológicas, el terrorista nihilista tiene como objetivo la destrucción. "Mato, luego existo". La noción de nihilismo está ligada a la crueldad, a su aceptación, su práctica y su justificación. El nihilismo es un concepto posideológico, que especula con el poder y se entiende como una capacidad para dañar. El nihilismo es peligroso física y psicológicamente; sus principios fundamentales son la corrupción, el terror y la destrucción. El desafío nihilista es tan antiguo como la civilización, y precisamente nuestra civilización se caracteriza por la resistencia del nihilismo.

Un espectro asedia de nuevo a las democracias y las inmoviliza. Nadie -se oye decir-, ningún experto, ningún analista, podría imaginar que algo así iba a suceder. Frente a lo imprevisible, nos quedamos paralizados por el estupor. ¿Cómo reaccionar? André Glucksmann nos invita a repensar la violencia absoluta a la luz de las grandes obras literarias. Escritores como Dostoievsky, Flaubert, Pushkin o Chejov desvelaron hace dos siglos este derrumbamiento de valores.
   
   
     
  Precio: $ 11500
  Páginas: 262
  ISBN: 8430604847
  Cod.barra: 9788430604845